Retórica, el arte del bien decir

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Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA

CHIHUAHUA CHIH.- La retórica se interesa en el estudio y técnicas expresivas del lenguaje, que además de sus fines comunicativo tienen como fin persuadir o embellecer lo dicho, ahora con mayor fuerza a través de las nuevas tecnologías.

De acuerdo a la Real Academia de la Legua, es el “arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover, pero hay escritores que afirman  que con dicha disciplina se busca la ampulosidad, grandilocuencia, pomposidad y  altisonancia. Hay para todo.

Esta disciplina atraviesa por diversos campos del saber, entre los que. destacan: la política, la literatura,  el periodismo ( por supuesto) la publicidad, la educación, el derecho,, la religión entre otros.

Los elementos que la retórica estudia son los de tipo verbal, es decir  pertenecientes al lenguaje hablado y escrito. Pero ahora con el internet y más con la inteligencia artificial, el uso conjunto de imágenes, toman mayor relevancia.

Los inicios de esta disciplina datan de la antigüedad grecorromana. En la Antigua Grecia era ampliamente estudiada, y comprendida como la capacidad de persuadir a los demás mediante palabras habladas. En aquellos tiempos, los sofistas enseñaban a los gobernantes el arte de hablar bien. Una forma de convencer, que por supuesto, ahora se tiene el respaldo de las técnicas de la mercadotecnia y las nuevas tecnologías.

Para entender mejor dicha técnica  persuasiva, es recomendable la lectura del libro “Retórica»  escrita por Aristóteles, que junto con Platón, son considerados como los padres de la filosofía occidental. Maneja el término tekhné, es decir el camino o la técnica para persuadir o refutar..

La Retórica de Aristóteles se integra por tres libros: el primero se refiere a la estructura y especies de la retórica; el segundo es lo que se puede razonar y lo que está sujeto a la razón o a las emociones; y el tercero es la forma más adecuada de construir discursos para persuadir.

 Aunque la persuasión no fue inventada por los sofistas griegos del siglo Quinto a.c., se acepta generalmente que fue con ellos con quienes se cristaliza una serie de teorías y obras.

Algunas de las estrategias han resistido perfectamente el paso del tiempo y hoy siguen siendo válidas y efectivas.

  Los sofistas son los precursores de los consultores, de los comunicadores contemporáneos, ya que ellos son los iniciadores en pensar en la elocuencia y en la persuasión no como un don de los dioses o un talento innato, sino como una técnica que podía ser enseñada y aprendida.

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