- En México desaparecen 1.6 personas por hora
- Situación crítica: ONU
Por José LUIS JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- Las madres buscadoras, medios de comunicación, organismos internacionales y nacionales revelaron que un año de gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, las desapariciones forzadas de personas llegaron a los 14 mil 765 casos superando en el mismo periodo al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Recientemente el Comité sobre Desapariciones Forzadas de la ONU presentó en su asamblea la situación crítica de México, pues se tienen registros de más de 133 mil personas desaparecidas, lo que significa que cada día 40 personas no regresan a sus hogares. Desaparecen 1.6 personas por hora.
Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, entre el 1 de octubre de 2024, día que asumió Sheinbaum la Presidencia, y el 30 de septiembre de 2025, la cifra de desaparecidos y no localizados fue de 14 mil 765, en tanto que el promedio anual de casos en el sexenio anterior, se ubicó en nueve mil 582.
Para el actual gobierno federal, hubo en el primer año una disminución del 23% en los homicidios, pero las desapariciones aumentaron, una situación crítica como lo advierten los líderes de la ONU.
Los casos de muertes violentas, pasaron de 33 mil 149 por año en el sexenio de López Obrador a 25 mil 504 en los últimos 12 meses del actual gobierno lo que implica una baja de siete mil 645 ejecuciones datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
En la reciente investigación del Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana: “Calidad y confiabilidad de la estadística sobre violencia criminal: homicidios y desaparición forzada de personas” puntualiza: “la reducción aparente en las cifras de homicidio no implica necesariamente una disminución real de la violencia, sino un ocultamiento sofisticado de sus víctimas mediante otras categorías como desapariciones, homicidios culposos atípicos, fallecidos sin identificar o cuerpos ocultos en fosas clandestinas”.
Y remata: “se obliga a incorporar otras fuentes y registros para construir una medición más realista y comprensiva del daño social que causa la violencia en nuestro país”.
El poder político, puede controlar los discursos, los informes y hasta manipular las cifras de la violencia, pero no el dolor de las madres buscadoras y organismos de la sociedad civil que alzan la voz para exigir justicia. Piden un freno definitivo a la impunidad.



