El libro examina cómo el discurso y las prácticas del populismo han contribuido a una mayor polarización social y política en el país. A través de distintos ensayos, los autores reflexionan críticamente sobre:
- El populismo como estrategia política: Se basa en dividir a la sociedad entre “el pueblo” y “las élites”, simplificando problemas complejos.
- La polarización: Se intensifican los conflictos entre grupos sociales, generando posturas más radicales y menos diálogo.
- El papel del discurso político: El lenguaje utilizado por líderes y medios puede reforzar divisiones y emociones como el enojo o la desconfianza.
- Impacto en la democracia: La polarización puede debilitar instituciones, reducir el debate plural y afectar la convivencia democrática.
Idea central:
El libro advierte que, aunque el populismo puede tener apoyo social, también conlleva riesgos importantes al profundizar la división social y dificultar el consenso, lo cual puede afectar el funcionamiento democrático.


