Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA
CHIHUAHUA CHIH.- El asesinato del pequeño Jasiel ha conmocionado a todo Chihuahua. Un ser indefenso fue víctima de quien aparentemente debería ser protector.
La manera como le quitaron la vida al pequeño fue un acto inhumano. Es un hecho que muestra el rostro de una creciente descomposición social.
Es un crimen atroz, cuyo presunto responsable, seguramente purgara una condena de por vida. Hay voces que exigen un castigo mayor, que no contempla la constitución. En la marcha de protesta así lo manifestaron.
La Fiscalía presentó al presunto culpable con el nombre de Abraham ( el padrastro) pero resulta que sus abogados, alegan que debe ser juzgado como mujer, pues nació mujer. Una mujer que quiso ser hombre.
Un juez la vinculo a proceso por los delitos, delitos de homicidio agravado y calificado, violación y violencia familiar. Se encuentra en el Cereso Femenil.
Hay que recordar que Jasiel había sido reportado como desaparecido el 2 de julio y fue hallado sin vida un día después en la Colonia San Agustín. Su cuerpo tenía 8 heridas producidas con arma blanca y fue envuelto en una bolsa de plástico.
El dolor y la impotencia se manifestaron durante el sepelio del pequeño. Su abuelo desolado pronunció lo siguiente:” su muerte nos partió el corazón. No sé por qué pasó esto”.
Y su padre, sumido en un estado de profundo dolor, dijo a los medios de comunicación: “Estoy hecho pedazos, me quitaron lo que más amaba”.
En México, desafortunadamente se ha “normalizado” los actos criminales y en gran parte se debe a la impunidad y la corrupción. Que van de la mano.
La tendencia de la violencia es al alza, lo que hace más evidente la errónea política en materia de seguridad del gobierno federal y de la mayoría de los estados.
Es obligación del gobierno mexicano blindar el núcleo familiar;atacar la impunidad y la corrupción. Y los padres de familia, cuidar a sus hijos; darles una buena educación, salud y amor a dios.
La UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) informó que en América Latina y el Caribe, la violencia se ha convertido en parte de la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes. De las más violentas del mundo.
La violencia no ocurre en forma aislada. Los actos de violencia no deben tratarse como incidentes separados, sino que deben verse como hechos interconectados en la vida de niñas, niños y adolescentes.
En el primer semestre del 2025 se reportaron incrementos importantes de homicidios de menores de edad en el país.Y Sinaloa encabeza la violencia con un aumento del 1,300%. Culiacán es el punto rojo. Hubo 209 asesinatos violentos de niñas, niños y adolescentes de acuerdo con datos presentados por la Red por los Derechos de la Infancia en México.
Por su parte, la asociación civil “Impunidad Cero” asegura que el nivel de impunidad en México es de 98,86 %. Hay un 1,14 % de probabilidades de esclarecer un delito.
El pasado viernes 11 de julio, los chihuahuenses salieron a las calles para protestar por el asesinato de Jasiel. Y se escuchó fuerte:: ”Que el responsable pague como hombre”:.Y que quede claro: “los niños no se tocan”.



