El texto presenta a Martín Caparrós como una de las figuras centrales del periodismo narrativo en lengua española. Se lo define como cronista, contador de historias y maestro, destacando su papel en la renovación de la crónica contemporánea y su influencia en varias generaciones de periodistas de Iberoamérica.
Caparrós concibe el periodismo como una forma de pensar el mundo a través del relato, donde la mirada personal, la investigación rigurosa y la escritura literaria se combinan para interpretar la realidad. Su obra se caracteriza por la exploración de temas sociales, políticos y culturales —como la desigualdad, el poder, el hambre o la identidad— abordados desde una voz crítica, reflexiva y profundamente humana.
El texto subraya también su rol como formador: desde 2002, Caparrós ha impartido talleres y espacios de formación vinculados a la Fundación Gabo, inspirando y acompañando a periodistas de distintos países mediante el intercambio, la discusión y el trabajo sobre la escritura.
En conjunto, el escrito retrata a Martín Caparrós como un autor y maestro cuya obra y enseñanza han dejado un legado duradero en el periodismo narrativo, reafirmando la crónica como una herramienta clave para comprender la realidad contemporánea.

