Por Carlos Gallegos Pérez
DELICIAS CHIH.-
Ayer me acordé
de aquel sueño
de don Lorenzo
Treviño Santos
alcalde de Delicias 1980/83
del sueño
de que algún día
se le concediera
ver la Calle 4a Norte
convertida
en la Calle del Futuro
donde además de tiendas
hubiera luz
banquetas amplias
àrboles sombreantes
voces gozosas
canto
alegría
sonrisas familias
paseando
sin apuro
bancas para sentarse a disfrutar la caída de la tarde
a escuchar los tañidos
del Reloj Público
las campanas del Santuario llamando a misa de siete
los trinos
de los chanates
de la Plaza Principal
a saludar a la feligresía
que llega
al culto de la iglesia cristo céntrica El Sinaí
a decirle adiós
al viajero
que pasa lentamente
en el cansado camión de Meoqui
a desearle buena noche a la señora
que sale por el pan
a La Marina
a ver a
don Fausto y doña Ema
cumplir con su ritual de
despedir de mano
al último cliente
de su tienda eléctrica El Globo
a ver a Samuel Guzmán
barriendo diligente el frente de la olorosa Cabañita
a espiar
a la pareja de novios
que se pasean tomados de la mano
robándose un beso furtivo
a atestiguar
cómo
tarde a tarde
tres hombres
en su adultez joven
muy jóvenes para decirles
don
muy dones
para no concederles
ese grado de respeto
Gilberto Dena Cueto
Lorenzo Treviño Santos
Guadalupe Alcántar Márquez
replican su ciclo de trabajo
diario
el primero en su taller de reparación de máquinas de escribir
el segundo en su negocio de vidrios y cristales
el tercero
vestido de casimir y corbata vendiendo chorizo casero
en su canasta de palma
y que al coincidir
en la 4a
intercambian una seña cómplice casi imperceptible
que descifrada por un mirón
experto en descifrar
señas secretas
la traduce como
“al rato nos vemos en el Iberia”
costumbres citadinas
de aquellos tiempos
don Lencho vio cumplido su febril sueño
pero el tiempo pasó
las luces se apagaron
el ruido de la modernidad aletargó el sonido
del Reloj
del Santuario
las melodías de los chanates
los árboles se secaron
los novios
se fueron
más mire usted
hoy su sueño ha rebrotado
no es imposible
que los novios
que se fueron
sean los de la foto
que está viendo
que habrían regresado
al ver la
4a
que oronda
hospitalaria
vibrante
renace del olvido
aplicando lo que
hace tantos años con tanta
razón
afirmó
Hemingway
“el mundo es un buen lugar
vale la pena
luchar por él”



