Fiscalía Zona Centro, de mal en peor

8

Por Ernesto Avilés

La Fiscalía Zona Centro, encabezada por el maestro Heliodoro Araiza Reyes, no termina de eficientar sus procesos ni los procedimientos que se establecieron buscando mejorar la calidad del servicio en un menor tiempo.

Por el contrario, el seguimiento de las carpetas se ha empantanado; las audiencias que se agendan por parte del Tribunal no contemplan los compromisos de los agentes, por lo que las citas que se programan por redes sociales deben ser reagendadas, retardando aún más el avance que debería lograrse.

El primer contacto con la Fiscalía se da al presentar la denuncia o querella, siendo la atención de primera; sin embargo, el criterio que prevalece respecto a si es procedente o no depende exclusivamente del representante social: “esto no es penal, es civil”; “esto no es delito”, pero lo afirman únicamente de manera oral, sin entregar nada por escrito, dejando en total estado de indefensión a quien considera que la Fiscalía puede atender su problema.Los coordinadores de cada área cuentan con la confianza y autoridad necesaria para tomar sus propias decisiones, sin embargo, como en el método Montessori, cada quien aplica su propio criterio.

En el área de Daños, se “extravió” un teléfono asegurado, con cadena de custodia, y un juez de garantía solicitó a la coordinadora que explicara el estado que guarda este asunto. No le contestó, como tampoco se dio por aludida… Se dio vista a Asuntos Internos para su conocimiento.

En los separos exigen el pago de 3 mil pesos para autorizar que se pase comida a quienes se encuentran detenidos. Se tiene el nombre e identificación de las víctimas, y este lunes se presentará una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Los asuntos que se llevan en el despacho particular del maestro Heliodoro Araiza Reyes continúan avanzando sin ningún problema, sin retraso y de manera eficiente y eficaz, mientras que el resto de los mortales litigantes continúan esperando que sus asuntos salgan del pantano en que se encuentran.

El fiscal general, César Gustavo Jáuregui Moreno, trae una extraordinaria campaña en redes; de reflejarse en resultados, pasaría a la historia como el mejor fiscal que ha tenido Chihuahua. Sin embargo, su atención está enfocada en la alcaldía y no en la Fiscalía, porque de mantenerse Manque Granados arriba en las encuestas, sus posibilidades se reducen día con día, salvo que se pacte su sacrificio y se entregue la capital a los morenistas.

La corrupción que prevalece en las corporaciones policiacas federales, estatales y municipales, pero además en las instituciones de guerra de nuestro país, como la Defensa y la Marina, está siendo evidenciada con las escuchas realizadas a los teléfonos de los líderes huachicoleros que operan en el centro del país.

Además, al entrar en vigor la ley que autoriza, con aprobación de un juez federal, ubicar en tiempo real a cualquier persona, y aunado a la enorme presión del presidente Trump, se espera que se presenten en cascada las aprehensiones de los principales líderes de esta y otras actividades delictivas.Resulta realmente abrumador para la presidenta Claudia Sheinbaum tener que sortear diariamente una serie de preguntas relacionadas con el crimen organizado.

Se entiende que es una herencia de la anterior administración y que, si bien muchos de quienes operan actualmente en complicidad con las bandas criminales ocupaban cargos de gran importancia en el gobierno de López Obrador, también es cierto que muchos más aún se encuentran en activo y prácticamente enquistados en sus cargos. Tal es el caso del gobernador de Sinaloa, que ya no siente lo duro sino lo tupido de la guerra que se desarrolla en su entidad, hasta llegar al operador de Adán Augusto, el líder del Senado, con su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, líder de la organización criminal “La Barredora”.

Chihuahua, como vecino del país más poderoso del mundo, es uno de los estados más atractivos por lo extenso de su territorio y porque, además, es la entrada para muchas de las exportaciones ilícitas de sustancias prohibidas. También es un espacio de lucha entre las organizaciones criminales que, con la complacencia, complicidad y apoyo de las instituciones de seguridad, continúan ampliando sus dominios desde Michoacán, Durango, Zacatecas, Sinaloa y otras entidades, buscando apoderarse de esta frontera para facilitar sus actividades.

Donald Trump ha sido muy claro con la titular del Gobierno de México: debe actuar y demostrar con hechos que realmente está atacando al crimen, y que es mentira que su administración sea cómplice del robo permanente de las rentas generadas por PEMEX, de la producción, comercialización y transportación de fentanilo, de la extorsión, del cobro de piso, del pago de cuotas a los aguacateros y limoneros de Michoacán, del robo permanente de concentrado en las minas de Durango, Zacatecas, Chihuahua y Guanajuato, y además de la explotación ilegal de la madera, donde es el crimen quien ordena dónde y cuántos árboles se cortan, sin que existan estudios dasonómicos que lo avalen.Desde el inicio de la actual administración federal, los líderes del Congreso de la Unión y muchos funcionarios que actualmente ocupan posiciones clave para la seguridad interna y las aduanas, además de gobernadores y legisladores locales y federales, le deben lealtad a López Obrador y no a la actual presidenta Claudia Sheinbaum.

No van a cambiar hasta que sean despedidos o detenidos como delincuentes, porque si en México la Fiscalía General de la República no ha encontrado pruebas contra ellos, con las declaraciones de Ovidio Guzmán en la corte de Estados Unidos, solo es cuestión de esperar para que aparezcan grabaciones, videos y otras pruebas de complicidad con el Cártel de Sinaloa, que eventualmente le permitirán al criminal no recibir pena de muerte ni sentencia vitalicia.Ojalá que nuestra presidenta pueda limpiar la enorme corrupción que heredó, y eventualmente pueda llevar a nuestro país por senderos mejores que los que actualmente tenemos… ojalá.

*Abogado litigante, miembro de la FECHCA y la AECHIH.

Artículo anteriorMarco A. Guevara, ícono de la Comunicación en Chihuahua
Artículo siguienteCrematorio del horror en Ciudad Juárez