Más de 100 mil personas desaparecidas en México

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  • “Tragedia humanitaria” y “emergencia forense: ONU
  • Corrupción en el caso Plenitud de ciudad Juárez

Por José Luis JÁQUEZ BALDERRAMA

CHIHUAHUA CHIH. – En México hay más de 100 mil personas desaparecidas, lo que constituye una tragedia humanitaria y una emergencia nacional forense”, según un reciente informe de  la Oficina de Naciones Unidas y que coincide con los de organismos de la sociedad civil.

El informe indica que de las fosas clandestinas y desaparecidos, el 53% de esas personas no localizadas tiene entre 15 y 35 años de edad, y la mayoría (un 74%) son hombres.

La guerra entre los carteles de la droga, principalmente, ha dejado miles de personas desaparecidas, y la mayoría no han sido localizadas. En estos casos manda la impunidad.

Familiares de desaparecidos y organizaciones como las madres buscadoras han recordado al Gobierno mexicano que el conteo oficial no es el correcto, pues se trata de minimizar el grave problema.

No solo por el retraso de los informes de algunas fiscalías. La organización Data Cívica, que sigue de cerca el proceso de creación del registro de personas desaparecidas y el mapeo de fosas clandestinas en todo el país, criticó la falta de explicaciones del Gobierno respecto a la metodología que ha empleado en el conteo.

El informe presentado por la administración federal anterior discrimina por género y rangos de edad. También por años. Tres cuartas partes de los desaparecidos son hombres. La mayoría entre los 15 y los 39 años. De las mujeres desaparecidas, más de un tercio son niñas y adolescentes entre 10 y 19 años.

El Gobierno ha actualizado el mapa nacional de fosas clandestinas, diferenciando las que se han encontrado desde que empezó la guerra contra el narco, en 2006, y las halladas en fechas recientes. Desde el 1 de diciembre de 2018 hasta el 31 de diciembre de 2024 fueron encontradas 874 fosas con restos de 1.124 cuerpos. Solo se han identificado 395 y entregados 243. La cifra de fosas clandestinas asciende a 3.631 desde 2006.

Más allá de la violencia, las cifras de fosas y cuerpos ilustran uno de los principales problemas del país, la crisis en materia forense de las fiscalías y los servicios periciales.

En muchos casos carecían siquiera de personal para analizar cadáveres completos, como está ocurriendo en el centro crematorio Plenitud de ciudad Juárez, conocido como el “horno del terror y la corrupción”. De 384 cuerpos, solamente han identificado 50 a pesar de la gran presión de familiares. Aquí manda la corrupción.

Las denuncias por hacinamiento y tratamiento inadecuado dibujaban una situación que ha llegado a picos de irrealidad increíbles. Fue el caso del crematorio Plenitud en junio del presente año y el caso de los tráileres cargados de cuerpos y abandonados en un municipio de la periferia de Guadalajara a finales de 2018. El instituto de ciencias forenses del Estado no daba abasto y los camiones se convirtieron en fiambreras portátiles.

 Solamente las denuncias de los vecinos y el trabajo de la prensa forzaron a las fiscalías de ambos estados a analizar a marchas forzadas y tratar de identificar los cadáveres. La crisis no está resuelta.

La desaparición de personas en México constituye una “tragedia humanitaria” y una “emergencia nacional forense”, señala la ONU, por lo que es indispensable que el Estado mexicano asuma su responsabilidad de realizar búsquedas exhaustivas de las personas desaparecidas” y debe asegurar “reparaciones integrales y adecuadas para las víctimas de estas graves violaciones”.

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