El periodismo de investigación es un ejercicio periodístico profundo, sistemático y original, enfocado en destapar información oculta, especialmente secretos de quienes están en el poder. Según la Red Global de Periodismo de Investigación (GIJN), este tipo de prensa tiene componentes clave: investigación sistemática, reporteo a fondo y un compromiso ético con la justicia y la rendición de cuentas.
🔍 Definición y método
-
De acuerdo con el manual “Story-Based Inquiry” de la UNESCO, este periodismo busca exponer al público hechos que han sido encubiertos, ya sea deliberadamente o por la complejidad de los datos. Para lograr esto, utiliza tanto fuentes abiertas como confidenciales.
-
No se trata solo de filtrar documentos: se distingue del “periodismo de filtraciones” (“leak journalism”) porque requiere una metodología rigurosa, hipótesis bien planteadas y verificación exhaustiva de cada dato.
-
Según entrenadores veteranos, el mejor periodismo de investigación se apoya en fuentes primarias, plantea hipótesis, las pone a prueba y revisa cuidadosamente cada afirmación.
⏳ Tiempo y dedicación
-
A diferencia de las noticias diarias, una investigación profunda puede llevar meses o incluso años, porque exige un “examen sistemático” que no se puede apresurar.
-
Sin embargo, no siempre es así de largo. También existen investigaciones más cortas o de “última hora”: algunos reportajes pueden completarse en días o semanas si los reporteros tienen acceso a documentos y fuentes confiables.
🌐 Importancia y evolución
-
Este tipo de periodismo ha sido clave para revelar casos de corrupción, desvíos de fondos públicos, escándalos de salud, abusos de poder y crímenes medioambientales.
-
Ha adoptado nuevas técnicas: desde finales de los años 90, el análisis de datos y la visualización digital han permitido informes más potentes y con mayor alcance.
-
Sus metodologías también han influido al periodismo más general, ya que muchas de sus técnicas se “filtran” hacia otros tipos de reporteo, elevando el estándar informativo global.

