Utopía relata el viaje de Rafael Hitlodeo, un navegante que describe una isla imaginaria llamada Utopía. Allí, la sociedad vive en perfecta organización social, política y económica. No existe la propiedad privada: todos los bienes son comunes y se reparten equitativamente. Cada persona trabaja solo seis horas al día, y el resto del tiempo se dedica al estudio y el ocio. La educación es universal y obligatoria.
El sistema político es democrático: los ciudadanos eligen a sus gobernantes. Hay una fuerte ética colectiva que fomenta la solidaridad, la igualdad y el bien común. La religión es libre y respetada, siempre que no cause conflictos. La justicia es equilibrada y no se aplican castigos desmedidos. La guerra solo se permite en defensa propia.
A través de esta descripción idealizada, Tomás Moro critica la corrupción, la desigualdad y la avaricia de la Europa de su tiempo, mostrando que otra organización social sería posible.

