Este libro analiza críticamente cómo la prensa digital mexicana, a pesar de operar en un entorno tecnológico renovado, mantiene prácticas tradicionales problemáticas que limitan su potencial democrático. Los autores se centran en dos fenómenos fundamentales: el sesgo partidista y la superficialidad informativa.
En la primera parte, se expone cómo los medios digitales, lejos de ofrecer mayor pluralidad y neutralidad gracias a las nuevas plataformas, continúan replicando tendencias de alineamiento ideológico frente a los poderes políticos y económicos. A través de estudios de caso y análisis de contenido, se evidencia que diversos portales informativos reproducen parcialidades partidistas en la selección, el encuadre y el énfasis de las noticias, comprometiendo así su credibilidad y la función de contrapeso al poder.
La segunda problemática abordada es la superficialidad en el tratamiento de la información. Los autores muestran cómo la lógica de inmediatez y viralidad digital estimula la publicación de textos breves, con escaso contexto y análisis, lo que empobrece el debate público. Este empuje hacia lo superficial demuestra que el formato digital no ha transformado de fondo la calidad periodística, sino que a menudo ha acentuado los defectos heredados de los medios impresos.
Asimismo, el libro reflexiona sobre las implicaciones sociales y democráticas de estas tendencias. Se pone en evidencia el riesgo de que el periodismo digital, en lugar de ampliar los horizontes de información crítica y plural, perpetúe esquemas clientelares, sesgos propagandísticos y dinámicas mercantilizadas.
Finalmente, Echeverría y Chávez invitan a repensar el papel del periodismo en la esfera pública digital: señalan la necesidad de desarrollar prácticas profesionales independientes, transparentes y profundas, que aprovechen las ventajas del entorno digital en servicio de la ciudadanía y no como simples espejos aumentados de vicios del pasado.

