La comunicación crítica no se limita al análisis de medios: también interviene en territorios, cuestiona narrativas dominantes y crea metodologías para que grupos históricamente marginados produzcan sus propios sentidos. Esa es la propuesta de Prácticas contemporáneas de la comunicación crítica. Narrativas, metodologías y territorios de intervención social, un libro colectivo publicado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
La obra reúne 13 capítulos sobre investigación-creación, justicia mediática, movimientos sociales, cultura digital, educación, migración, género, procesos electorales y comunicación organizacional. Su primera edición electrónica apareció en mayo de 2026 y está coordinada por Alfredo Barrales Martínez y Susana Herrera Guerra.
Una mirada latinoamericana sobre la comunicación
El libro surge del seminario Prácticas y Dinámicas Sociocomunicativas, organizado por la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UASLP, la Maestría en Innovación Comunicativa para las Organizaciones y dos cuerpos académicos dedicados al estudio de interculturalidad, tecnologías digitales, educación y comunicación.
Los trabajos fueron desarrollados entre noviembre de 2024 y junio de 2025. De acuerdo con la información editorial, todos los capítulos fueron revisados mediante evaluación de doble ciego con participación de especialistas de diversas universidades y centros de investigación.
La introducción plantea una crítica a los modelos eurocéntricos y propone construir herramientas desde las realidades latinoamericanas. La digitalización y la inteligencia artificial aparecen como transformaciones que amplían las posibilidades de expresión, pero también reproducen desigualdades, concentración empresarial y nuevas formas de exclusión.
Tres ejes para pensar la comunicación crítica
La obra organiza sus aportaciones alrededor de tres grandes áreas:
- Generación de conocimiento y metodologías emergentes. Incluye propuestas que combinan investigación, creación artística y análisis de narrativas políticas y sociales.
- Grupos invisibilizados, protesta y movimientos contrahegemónicos. Examina intervenciones territoriales, desaparición de personas, migración, juventudes y disputas por la representación.
- Tecnología, educación y prácticas comunicativas situadas. Analiza el videoensayo, la capacitación digital, el emprendimiento femenino y la ecología de medios en organizaciones.
Estos ejes comparten una idea: comunicar no es solamente transmitir mensajes. También implica decidir quién puede hablar, qué experiencias adquieren legitimidad y cómo se distribuye el poder para nombrar la realidad.
El teatro como método de investigación
El primer capítulo, escrito por Jesús Gerardo Cervantes Flores, propone la investigación-creación teatral como una metodología para producir y divulgar conocimiento.
El teatro no aparece como un adorno para presentar resultados, sino como parte del proceso de indagación. La escritura dramática, los ensayos, las improvisaciones y la puesta en escena permiten explorar experiencias, afectos y memorias que difícilmente caben en instrumentos convencionales.
La propuesta se apoya en experiencias con personas con discapacidad visual, estudiantes y juventudes en situaciones de vulnerabilidad. Su objetivo es crear conocimiento de manera horizontal y reconocer el cuerpo, la voz y la emoción como fuentes legítimas para comprender fenómenos sociales.
Contranarrativas y justicia mediática
Raul Anthony Olmedo Neri analiza el poder de los medios tradicionales para validar ciertas versiones del mundo y excluir otras. Frente a esa estructura, los espacios digitales permiten producir contranarrativas desde grupos históricamente estigmatizados.
El concepto de justicia mediática busca ir más allá de la representación simbólica. Propone disputar quién tiene autoridad para hablar, cómo se describen las diferencias y qué condiciones necesitan las comunidades para apropiarse de los medios y producir sus propios relatos.
Ciudad Juárez, desapariciones y migración
Varios capítulos conectan la comunicación con problemas concretos de México. Sergio Raúl Recio Saucedo estudia al Colectivo Morada y su apropiación del espacio público mediante el muralismo urbano en Ciudad Juárez entre 2009 y 2012.
El trabajo muestra cómo las artistas utilizaron la infraestructura fronteriza para cuestionar el sexismo, visibilizar la presencia femenina y transformar las calles en espacios de crítica social durante un periodo marcado por la violencia contra las mujeres.
Emmanuel Solís Pérez examina documentales sobre desaparición de personas en México. El análisis destaca producciones que se alejan de la criminalización de las víctimas y colocan en el centro la memoria, la búsqueda de familiares y la participación de las mujeres.
Otro capítulo, de Saúl Iván Hernández Juárez y David Alberto Ruiz Espinosa, estudia la discriminación contra personas migrantes haitianas en publicaciones y comentarios de Facebook en San Luis Potosí. Los autores identifican prejuicios étnicos, estereotipos culturales y narrativas de criminalización.
Habitar la red y comprender sus desigualdades
Luis Sujatovich propone distinguir entre “consumir un medio” y “habitar la red”. Las personas conectadas no son únicamente receptoras: interactúan, negocian identidad, participan en disputas simbólicas y están sujetas a plataformas, algoritmos y datos.
Rebeca de la Cruz Palomeque retoma esa idea para analizar la capacitación digital desde una perspectiva cultural, pedagógica y sociotécnica. Su propuesta considera que aprender en línea implica también construir relaciones, subjetividades y formas de convivencia.
La obra advierte que internet no produjo automáticamente una democratización de la comunicación. Las brechas de acceso, las desigualdades de género y el poder de las grandes plataformas condicionan quién puede participar y bajo qué reglas.
Juventudes y cobertura electoral
Susana Herrera Guerra y Alfredo Barrales Martínez presentan resultados del Laboratorio de Monitoreo Electoral UASLP 2024. El estudio observa cómo fueron representadas las juventudes potosinas en medios y espacios digitales durante el proceso electoral.
Entre sus hallazgos se encuentra una presencia limitada de las personas jóvenes y una representación frecuentemente reducida al acto de votar. La investigación cuestiona que las juventudes sean tratadas como un recurso electoral en lugar de ser reconocidas como actores con agendas, propuestas y formas diversas de participación política.
Comunicación, género y organizaciones
La colección también incluye estudios sobre emprendimiento femenino después de la pandemia, videoensayo en la educación superior y procesos comunicativos dentro de una empresa familiar dedicada a la producción artesanal de mezcal.
Estos casos muestran que la comunicación crítica puede aplicarse tanto a movimientos sociales como a aulas, pequeños negocios y organizaciones. Lo central es observar las relaciones de poder, los signos, las identidades y las posibilidades de transformación.
Una obra abierta para uso académico no comercial
Prácticas contemporáneas de la comunicación crítica tiene 247 páginas, ISBN 978-607-535-528-3 y fue publicada en San Luis Potosí. La obra cuenta con licencia Creative Commons CC BY-NC, que permite distribuir, adaptar y desarrollar el material con atribución y para fines no comerciales.
Su principal aporte es reunir metodologías y casos situados que conectan la investigación universitaria con problemas sociales contemporáneos. En lugar de entender la comunicación como una disciplina aislada, el libro la presenta como herramienta para intervenir, documentar injusticias y ampliar las voces que participan en la vida pública.
Libro: Prácticas contemporáneas de la comunicación crítica. Narrativas, metodologías y territorios de intervención social.
Coordinación: Alfredo Barrales Martínez y Susana Herrera Guerra.
Editorial: Universidad Autónoma de San Luis Potosí, primera edición electrónica, mayo de 2026.
Consulta del documento: abrir el libro compartido en Google Drive.
Fuente compartida: Gerardo Albarrán de Alba / Sala de Prensa en X.

