El periodismo cultural pierde su razón de ser cuando se limita a reproducir comunicados o a seguir la agenda de las autoridades. Para José Luis Martínez S., la alternativa pasa por recuperar la mirada propia, la reportería y una escritura capaz de transmitir lo que conmueve.
El periodista, editor y escritor mexicano formuló esa advertencia en una entrevista con Héctor de Mauléon publicada por El Universal el 24 de septiembre de 2026, en vísperas del homenaje que recibirá en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Más que difundir la agenda institucional
Al preguntarle por los desafíos actuales de su especialidad, Martínez señaló que el principal reto es permanente: evitar que los medios se conviertan en “caja de resonancia de los boletines” y de las autoridades.
La observación apunta a una diferencia esencial entre difusión y periodismo. Un comunicado puede anunciar una exposición, un premio o un programa cultural; el trabajo periodístico comienza al comprobar su relevancia, buscar otras voces, observar sus efectos y construir una lectura independiente.
Esa autonomía no significa sustituir los hechos por opiniones. Martínez defiende la mirada personal junto con el rigor: seleccionar, investigar y narrar desde una perspectiva reconocible, sin confundir imaginación narrativa con invención.
La escritura también es parte del rigor
Martínez sostiene que una de las grandes tradiciones del periodismo mexicano es la voluntad de estilo. Contar bien no sería un adorno añadido a la información, sino una forma de comunicar con claridad aquello que estremece o importa.
En una conversación publicada por la Gaceta de la Universidad de Guadalajara, explicó que toda experiencia puede convertirse en una historia y toda historia, según su tratamiento, puede transformarse en periodismo. También hizo una precisión decisiva: la imaginación permite resolver cómo presentar el material, pero nunca autoriza a inventar.
La idea cobra relevancia ante la aceleración tecnológica. Herramientas de búsqueda, automatización e inteligencia artificial pueden apoyar tareas concretas, pero no reemplazan la responsabilidad de elegir qué investigar, contrastar la información y asumir las consecuencias de lo publicado.
Una trayectoria de casi cinco décadas
Nacido en la Ciudad de México en 1955, José Luis Martínez S. comenzó a publicar sobre música, literatura y sociedad en 1979. Ha trabajado en revistas, agencias y periódicos como Su Otro Yo, Esto, El Nacional, La Crónica de Hoy, Notimex y Milenio.
En 2003 fundó Laberinto, suplemento cultural de Milenio Diario que dirige desde entonces. Es también autor de la columna El Santo Oficio y de libros como La vieja guardia. Protagonistas del periodismo mexicano, El día que cambió la noche y Herejías. Lecturas para tiempos difíciles.
Su experiencia abarca crónica, entrevista, reportaje, edición y docencia. A lo largo de esa trayectoria ha defendido una concepción amplia de la cultura: no confinada a libros, museos o escenarios, sino presente en la vida cotidiana, la música popular, la noche urbana y las transformaciones sociales.
El homenaje Fernando Benítez
La FIL Guadalajara le entregará el Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez el 6 de diciembre de 2026, durante la edición 40 de la feria. La distinción fue creada en 1992 y reconoce trayectorias dedicadas a la difusión y comprensión de la cultura.
La Universidad de Guadalajara destacó sus aportaciones al periodismo impreso y su constancia durante casi cinco décadas. Martínez ha dicho que el reconocimiento también pertenece a los colegas con quienes ha compartido las redacciones y que su mayor orgullo es ser periodista.
El nombre del homenaje recuerda a Fernando Benítez, impulsor de suplementos culturales fundamentales en México. Martínez reivindica precisamente una máxima asociada con esa escuela: el buen periodismo exige escribir bien y hacerlo bajo la presión del tiempo.
Formar nuevas generaciones
Otro de los problemas que identifica es la reducción de espacios donde reporteros experimentados acompañen a quienes comienzan. Las antiguas redacciones funcionaban como escuelas prácticas: un editor corregía, discutía enfoques y obligaba a volver sobre el texto.
La precariedad, la velocidad digital y la contracción de los suplementos han debilitado ese aprendizaje. Sin embargo, Martínez no presenta la crisis como excusa para la resignación. Insiste en la vocación, la disciplina y la iniciativa necesarias para proponer trabajos audaces e imaginativos.
Su advertencia contra los boletines resume así un programa profesional: salir de la agenda prefabricada, encontrar historias, verificar y escribir con una voz propia. En una época saturada de contenidos, el valor del periodismo no está en repetir primero, sino en mirar mejor.
Fuentes: Héctor de Mauléon, “No debemos ser caja de resonancia de las autoridades”, afirma el periodista José Luis Martínez, El Universal, 24 de septiembre de 2026; entrevista de la Gaceta de la Universidad de Guadalajara; anuncio institucional de la Universidad de Guadalajara; y publicación original de Sala de Prensa en X.
Imagen destacada: retrato de José Luis Martínez S. Fotografía de Gabriel Pano / El Universal, compartida por Sala de Prensa.

